03 diciembre, 2006

Extra No1.

Este fin de semana decidí dedicarle un poco de tiempo a los niños, Piero y Clementina. Ellos no entienden como me aguanto el trajín de los cocteles y las fiestas clandestinas del mundo del arte. Sin embargo comparten mi gusto por el arte. En fin.

El plan del sábado fue llevarlos a un performance de lo más autóctono. Se trataba de una especie de batalla campal, de lucha greco romana o conflicto plumífero en donde los protagonistas no eran las personas, sino sus peculiares armas: almohadas. Sí. Como lo oyen. Almohadas. Por que esta riña de parque no tuvo cuchillos, revolveres o bombas, sino alegría, desparpajo y un enorme compilado de rellenos abultados. Que buena forma de diversión para un país astiado de riñas sin sentido.

No se imaginan la cantidad de sueños que rondaron en el ambiente. Mucha almohada y un constante shhhhh... para atacar a los desprevenidos que recién llegaban.

1- El campo de batalla.



2- La acción







3- La foto



4- El grado




El plan del Domingo fue un poco más tradicional. Recuerdan a Missi y su eterno show de navidad. Pues allí estuve, en la presentación en vivo y en directo de Annie la huerfanita. Tremendo espectáculo. Lo digo en serio. Mucho colorido, talento actoral y pulcra escenografía. Buen comienzo de Navidad.



Acá acaba este extra. Mañana retomo mi actividad intelectual con un post sobre la muestra de Carlos Castro en la galería La Cometa.

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