07 enero, 2011

2010: Un año que se fue

7:00 AM. Desayuno.




Según la religión católica, ayer, hace 2010 años, unos señores a los que llamaban coloquialmente los reyes magos, dejaron en un pobrísimo pesebre de Jerusalén, un poco de oro, de incienso y de mirra. Al parecer era una ofrenda a ese niño adorado al que le debemos nuestros años calendario y todas esas culpas que cargamos inevitablemente a cuestas. Este día además marca el fin de toda celebración ‘decembrina’ y el comienzo real de un nuevo año. Personalemnte, porque ya no debo preparar más cenas familiares, coordinar los viajes de mis hijos o llamar a todos aquellos amigos que sólo clasifican para esta época de hipocresía garantizada. Qué dicha la que me acoge. Bienvenida la distancia y el aislamiento de la gente y la intromisión en mis labores cotidianas.

Primera tarea: pensar en el año que se fue.
Este fue un año de mucha actividad artística y del nacimiento de multiplicidad de nuevos proyectos culturales independientes. 365 días de procesos más que de resultados o grandes exposiciones. Un Salón Nacional mucho menos comentado y en parte fracturado, mientras las instituciones parecen decaer a su peor momento. Los más activos y apasionados siempre serán los jóvenes y la característica perenne: la falta de recursos en los presupuestos. Todo al fin y al cabo, y mientras el sector privado y sus grandes empresas no inyecten más dinero, lo haremos con las uñas. Fin.

¿Qué exposiciones recuerdo?
Recuerdo con gran entusiasmo:
- La exposición de diseño mexicano en el Museo del Banco de la República. Por sus atinadas y acertadas decisiones museográficas.
- Habeas Corpus. Por el riesgo tomado y por la complejidad de su guión curatorial.
- Pasado tiempo futuro, por Nicolás Consuegra. De lo mejor que mostraron las galerías. Impecable, lúdico e interesante.
- Dibujar es escribir. Casas Riegner. La mejor muestra de dibujo del año. Marca un momento del arte en nuestro país.
- Arte político decorativo por Lorena Espitia. Por lo políticamente incorrecta y la construcción de pinturas inteligentes.
- Los “cuatro”. Galería El Garaje. Nuevos trabajos, nuevas personas, mucho talento.
- Cuarto Menguante por Miler Lagos. Continúa con éxito el ciclo artecámara de la Cámara de Comercio y ahora Miler sorprende con un genuino interés en el medio ambiente.
- Alicia en el país de las maravillas por Fernando Pareja y Leidy Chávez. Dós jóvenes que prometen cantidades.
- Ganadores sala Alterna. Se vieron exposiciones individuales muy interesantes, como las de Diego Piñeros (Luto y melancolía), Daniel Salamanca (El mundo es un pañuelo) o Andrés Felipe Castaño (Youn_r _han je_us).
- Múltiples y originales por María Sol Barón. Un maravilloso archivo y un recorrido por una memoria olvidada.
- Resultado de las Residencias artísticas en la Galería Santafé. A pesar de las irregularidades, se vieron resultados tangibles de parte de los ganadores del 2009.
- Modus operandi: el mapa es el territorio. El parqueadero. Increíble forma de aprehender el mapa como pieza artística.
- A tres bandas por Karen Biswell. Porque se sale de lo convencional de las muestras fotográficas locales.
- Arte Portátil. Una corta muestra itinerante en esos Billares tradicionales del centro, con detalles casi imperceptibles, pero de muy alto nivel.
- Lo tuyo y lo mío por Lía García. Vuelve y muestra la minuciosidad de sus dibujos en un formato un poco más grande pero dentro de un discurso íntimo que involucra a todo el mundo por su universalidad. Es decir, lo que guardamos en las mesas de noche.
- Here we are now, entertain us por Aldo Chaparro. Relativamente light pero deslumbrante por su escenografía.
- Con posición descompuesta por Leyla Cárdenas. Impactante y de impecable factura a pesar del caos.
- Aunque usted no lo crea por Alvaro Barrios. Sin palabras para el gran maestro.
- Artbo. Una feria aún muy tibia pero que gracias a ciertas excepciones llega a un primer peldaño de un buen nivel.


¿Qué artistas sobresalieron y me atrajeron más que otros en el 2010?
Felipe Arturo, Gabriel Sierra, Luis Hernández Mellizo, Lorena Espitia, Nicolás Consuegra (en su mejor momento), Mónica Naranjo, Lucas Ospina, Mateo Rivano, Alicia Garavito, Camilo Bojacá, Tatiana Lozano, Carlos Bonil, Teresa Currea, José Antonio Suárez, Julián Urrego, Mateo López, Leyla Cárdenas, Daniel Salamanca, Diego Piñeros, Miler Lagos, Edwin Sánchez, Santiago Leal, Pedro Ruiz, Adriana Salazar, Luis Fernando Roldán, Antonio Caro, Alvaro Barrios, Miguel Ángel Rojas, Nicolás Paris, Jonathan Ramírez (por su tesis en los Andes), Colectivo Delenguamano, Paola Gaviria, Alejandra Hernández, Pablo Guzmán, Alex García, Maria José Arjona, Pablo Solano, Nelson Vergara, Adriana Marmoreck.

Y seguro se me olvidan algunos.

¿Las novedades?
Me impresiona cómo este año crecieron, nacieron y se generaron más y más proyectos de todos los talantes, en busca de oportunidades y de empezar a poblar el llano terreno de las industrias culturales. Lo más interesante:
- Espacio 101 de Andrés Bustamante. Exposiciones constantes y propuestas underground hacen de esto algo que vale la pena.
- La peluquería de Melissa Paérez. Continúa más viva y activa que nunca.
- Fundación Visiva, Bienal de Venecia y otros proyectos alternos son la nueva
apuesta de Franklin Aguirre quien poco a poco construye todo un ecosistema cultural y creativo.
- Cooperartes. Con sus talleres, open studios y nuevas convocatorias, reviven ese mítico espacio de los noventas.
- Residencia en la tierra. Una nómina envidiable de invitados hace que sus talleres y propuestas sean de primer nivel.
- Lugar a Dudas. Continúa siendo el referente nacional de fundación, residencia y lugar de intercambio. Un modelo a seguir.
- Taller 7. Cada vez se integran más a Latinoamerica.
- Nuevas Galería: The Warehouse art, Cero Galería, 12:00, AD Galería, N-Ce Arte.
- El espacio del edificio Continental.
- Nuevos talleres “Las nieves”. Un nuevo espacio que reúne a artistas como Saúl Sánchez, Miler Lagos y Rodrigo Echeverri.
- Fotografía Colombiana. Reseñas, noticias, invitaciones e información de interés.
- Taller Arte dos gráfico que continúa con su labor de impulsar el libro de artista y los libro arte. Presentes como siempre en la feria del libro.
- El nuevo Museo de Arte moderno de Medellín. Un gran espacio industrial con las mejores exposiciones del año.
- Trata de artistas. Gestión independiente para artistas y curadores
- La central. Proyecto de galería y curaduría independiente

Lo no tan destacado:
- Una versión deplorable de “La otra”
- Cierta decadencia, en parte por las obras y lo maltrecho y anticuado de los espacios, del Colombo americano y la alianza Francesa del centro. Sitios donde se presentaron excelentes artistas y obras valiosas, pero que se vieron opacadas por lo anterior.
- El Mambo no para cabeza.

Curadores que se hacen sentir:
- José Ignacio Rocca
- Jaime Cerón
- María Iovino

- Mariangela Méndez
- Franklin Aguirre

Los Jóvenes:
- Diego García.
- Natalia Valencia

¿Galerías?
Todas siguen presentando exposiciones, pero pocas se preocupan por la coherencia en su portafolio de artistas y en las líneas conceptuales y estéticas que supuestamente se proponen seguir. Se siente aún un subdesarrollo muy profundo que no permite que nuestros artistas y sus propuestas se destaquen fuera del ámbito local y lleguen a competir en ferias de alto nivel.
Salvo la galería Casas Riegner y otro par que en ocasiones perecen tener las cosas más claras, todas caen en los mismos errores, cerrando así las puertas de nuevos mercados y contribuyendo al mal ojo y a la corta visión del público. En este sentido aún falta mucho camino por recorrer y muchas estrategias por implementar.

Por buen camino continúan la revista Arcadia, Arteria y Cartel urbano que siguen reseñando y formando público. Y un merecido reconocimiento al esfuerzo de la Gilberto Alzate por lanzar Errata. Un casi libro impecablemente diseñado por Tangrama y que recoge un contenido muy valioso para la excena artística de nuestro país y Latinoamérica. Aparte se lanzó otra cautivante edición de la revista Asterisco.

No siendo más, sólo me queda decir que empieza un nuevo año y que la sección CULTURA no aparece en nuestro diario nacional.

Besos,

Lolita.

1 Comentarios:

Blogger caliban dijo...

Estimada Lolita. Después de leer este resumen sobre el año que pasó en cuanto a artes plásticas en Bogotá se refiere, me queda claro que aún en Colombia no hay espacios para el arte más "tradicional", más figurativo, más formal, y no por eso añejado y poco contemporáneo. Y no hablo de espacios en donde se muestren bodegones de pensionados como en el barrio Galerías (aunque podría ser, si es que la calidad lo amerita), sino me refiero a ese realismo, o mejor el muy contemporáneo hiperrealismo que para ser sincero, ningún artista en Colombia logra presentar con suficiente calidad, o aún no ha sido descubierto. Creo que Santiago Cárdenas sigue siendo el mejor representante del realismo contemporáneo en Colombia, y si él es el mejor en este momento, veo MUY grave el arte de oficio en Colombia. Sinceramente estoy harto de ver pseudo-realismo en exposiciones como "habeas corpus", donde en una exposición en NY o en UK estos artistas serían decapitados ipso facto por falta de técnica. En caso de que se pueda ver hiperrealismo y realismo (del bueno, no de jóvenes pseudo-hiperrealistas) le rogaría me aconsejara galerías en Bogotá donde pueda verse de vez en cuando obras de esta naturaleza, o qué galerías son las que más pueden trabajar este tipo de arte. Sinceramente preferiría hiperrealismo de postal estilo Richard Estes, a "hiperrealismo" poco realista y muy simplista estilo "jóvenes colombianos". Realmente espero me ilustre sobre una galería que se acomode mejor a estas características.

Quedo a la espera de su ayuda, mil Gracias.

21 de marzo de 2011, 10:11:00 a. m. COT  

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